martes, 30 de abril de 2019

Un extraño artefacto




Un extraño artefacto (enigma)

Apareció flotando un sin par artefacto,
una pequeña bola completamente esférica,
bruna, metalizada, con un aura esotérica...,
y me quedé callado, perplejo de ipso facto.

Se movía de forma perfecta y matemática, 
emitía un sonido de pequeños motores, 
se elevaba y bajaba, como mis estupores, 
y a la vez se acercaba..., ¡que bola más simpática!

No sé qué era esa cosa, pero busqué refugio
en una risa histérica, aún me llega el runrún...;
su recuerdo ha dejado en mí un cómico estigma. 

Parecía un satélite espía, o un artilugio
militar, o quizás mini seres de algún
otro mundo, un misterio, un verdadero enigma...


Un extraño artefacto (enigma desvelado, relato corto)

Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo. 
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores, grandes y minúsculas, cánticos de pájaros de distintos tipos y colores...
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos y, de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto. 
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante, como de pequeños motores, no demasiado alto, pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía, bajaba y se acercaba poco a poco.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas; parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta. 
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer…
El misterio se desveló cuando, al acercarse, empezaron a disolverse, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡Era un enjambre de abejas silvestres! 
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecía de motores y, como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica. 
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días haciendo un panal de cera, después siguieron su camino, probablemente, buscando un mejor sitio...

domingo, 28 de abril de 2019

Jesús en el templo del mundo

Resultado de imagen para Jesús echa a los mercaderes del templo


Temblad multinacionales
y banqueros, mercaderes...,
 con mi látigo he venido
a destrozar vuestros bienes.
Con todos vuestros negocios
os enriquecéis con creces,
contaminando la tierra
por avaros intereses.
Controláis a los gobiernos
que controlan nuestras mentes;
más fuertes que el Vaticano,
sois más fuertes que los reyes.
Con deseos encadenáis,
con monedas y billetes;
de mis hermanos y hermanas
os creéis que sois los jefes.
Vengo con mi santa furia
a destruir vuestros ejes,
porque bajo vuestro yugo
la libertad se nos pierde.

martes, 23 de abril de 2019

Canta un alegre jilguero



Canta un alegre jilguero
en mi florido laurel,
lleva en el pico un "te quiero",
su garganta es un rabel.

En mi florido laurel,
emite dulce sonido...;
su garganta es un rabel
mientras la hembra teje el nido.

Emite dulce sonido
al cortejar con amor
mientras la hembra teje el nido,
con elegancia y candor.

Al cortejar con amor,
pone pasión de bolero;
con elegancia y candor,
canta un alegre jilguero...

sábado, 20 de abril de 2019

Manjares marengos



Hay manjares excelentes 
que tienen muy buena pinta,
mas, al verlos en el plato, 
son minúsculos, dan risa,
eso sí, bien exhibidos, 
alegrándote la vista;
se muestran con elegancia, 
pero ¡menuda ironía!
Cuando tengo que elegir, 
no pienso en fina comida,
ni refinados menús 
en distinguida vajilla.
Prefiero los pescaditos,
los espetos de sardinas
clavados cerca del fuego; 
acompañando unas migas
con la brisa de la playa, 
que siempre saben más ricas;
un buen vino y un café, 
esto si es una delicia.

viernes, 12 de abril de 2019

Amor





No voy a recordar que me hizo daño,
mas me punza el amor hasta en los huesos,
es una herida dulce, pero sangra
lágrimas sobre el pozo del tintero,
la pluma las recoge gota a gota
y riega el pergamino verso a verso.
Si tengo que olvidar que un día amé
para poder salir del frío incierto
que provoca su ausencia en mi latir,
prefiero recordar que toqué el cielo
y bebí de sus fuentes refrescantes,
aunque sea la causa de este infierno.
Yo sé que las heridas van sanando,
aun siendo lentamente, con el tiempo,
pero conservaré las cicatrices
cual preciado tesoro en el recuerdo.
No me quejo de haberlo conocido,
es solo que me duele ese momento.

jueves, 11 de abril de 2019

Una voz grita en el desierto



La voz que grita en el desierto, suena
con la fuerza del viento que la porta;
 a los mudos silencios ella importa;
resuena en cada grano de la arena.

Es el clamor de un llanto, de una pena,
de un añejo quebranto, que transporta
un mensaje y a todos nos exhorta
a librar al amor de su cadena.

Viaja entre los pliegues de las dunas,
buscando el corazón de los humanos;
tratando de saciar nuestras hambrunas.

Se escucha en los rincones más lejanos,
usando las palabras oportunas;
sentencias del mayor de los arcanos.

viernes, 5 de abril de 2019

A la orilla del río



Me relaja la corriente,
aquí al ladito del río,
sentado en un viejo tronco,
entre álamos y retamas.
 Alegres trinos se escuchan,
que confiados se acercan,
haciendo único el instante
con su encanto embriagador.
Me arrulla el agua al pasar,
más despierto a la belleza
que a mi alrededor bulle...
El cortejo de dos patos,
que nadan en la otra orilla
buscando su intimidad,
sugiere historias de amores
que ocurren y nadie ve;
yo me levanto y los dejo,
y sigo por la ribera...



lunes, 1 de abril de 2019

Canta, sirena (Glosa)

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*Endulzará tu acento el llanto mío,
cada vez que susurres a mi ser
tus versos de ternura, de mujer
que llena con caricias el vacío.

Sirena, que navegas por el río
dejando melodías por doquier,
a mi lado te quiero siempre ver,
pues sabes que en tu canto yo confío.

No olvides las canciones de la mar,
las voces de la espuma y de las olas,
que llegan desde tu ínsula lejana.

Recuerda, nunca dejes de cantar
los sones de las mudas caracolas…,
*canta en la noche, canta en la mañana...




A un ruiseñor
de José de Espronceda 

Canta en la noche, canta en la mañana,
ruiseñor, en el bosque tus amores;
canta, que llorará cuando tú llores
el alba perlas en la flor temprana.

Teñido el cielo de amaranto y grana,
la brisa de la tarde entre las flores
suspirará también a los rigores
de tu amor triste y tu esperanza vana.

Y en la noche serena, al puro rayo
de la callada luna, tus cantares
los ecos sonarán del bosque umbrío;

y vertiendo dulcísimo desmayo
cual bálsamo suave en mis pesares,
endulzará tu acento el llanto mío.