domingo, 25 de diciembre de 2016

Luces de ciudad




La noche se despierta decorando el ambiente
con tubos de colores; destellos de ilusiones
deslumbran, con slogans y múltiples ficciones,
los ojos excitados de mi embriagada mente.

Camino entre tus luces charlatanas y gente 
que se mueve agitada, por todas direcciones;
en los escaparates se tientan las pasiones
e invitan al consumo de forma persistente.

Camino entre tus luces de vana fantasía
por el oscuro asfalto que ilumina tus calles,
tratando de escuchar la voz del corazón.

Urbana inspiración, urbana poesía,
que llega precedida de flashes y detalles;
camino entre tus luces, tus luces de neón...

viernes, 23 de diciembre de 2016

Una carnicera y un pastor en el Belén






















No me salen las cuentas 

Qué te habrás creído, Lola…
Sí, sí, tú, la carnicera...
Me has pagado los corderos,
mas no me salen las cuentas.
Dices que están esmirriados,
que sus carnes están secas,
pero sé que está trucada
tu balanza con sus pesas.
Mis corderos son muy listos,
saben tirar de la teta,
están gordos y lustrosos
desde el rabo a las orejas;
también comen lo mejor
que entre los pastos encuentran.
Soy pastor pero no tonto,
pues sacas chuletas recias
que luego bien caras vendes,
ganando buenas monedas...
Perdónala, Niño-Dios,
obtiene pobre riqueza.

elpoetaartesano

El pastor dormilón 

¡Apúrate, mal pastor!,
lleva a pastar al rebaño
que el amo de los corderos,
si no, se andará quejando;
y yo, si no están rollizos,
no voy a querer comprarlos,
pues en mi carnicería
no quiero corderos flacos.
Vigila bien, no te duermas...,
eres tan lelo y tan vago
que el rebaño se te pierde
mientras roncas bajo el árbol.
No se ha visto en los parajes
un pastor con tanto cuajo,
pues se hace oídos sordos
cuando le reprende el amo.
Cualquier día viene el fiero
mientras él está acostado,
se comerá alguna oveja,
y el dueño lo muele a palos.
.
Lola Tenllado

Además toco la flauta

Yo no soy un mal pastor,
que cuido bien del rebaño,
bien enseñado lo tengo
y sabe que soy el amo.
Cuando me duermo, vigila
mi perro, el que corre el canto,
pues siempre me da el aviso;
o me ladra, o mueve el rabo.
Tú eres lista, carnicera,
están gordos, bien criados,
los corderos que me compras,
y me pagas cuatro cuartos.
Tú sabes oler muy bien 
el sonido de un buen fajo,
pero dices en la calle
que soy un pastor muy vago.
Prefiero ser holgazán
que, como otros, ser avaro.
Además toco la flauta
cuando vamos por el campo... 

elpoetaartesano

Pastorcillo despistado

Pastorcillo despistado,
si se te pierden monedas,
no tengo yo de eso culpa,
porque bien que tú me apremias 
para que suelte el dinero.
Mis balanzas y mis pesas
están en perfecta forma,
y no como tus ovejas
que hay que mirarlas dos veces
para que podamos verlas.
Es culpa de tu vagancia
porque, mientras duermes, de ellas
se encarga ese pobre perro
tan lleno de pulgas negras;
el chucho palpa el ronquido
que haces al dormir la siesta.
El santo Niño me ampara,
pues no soy una avarienta,
y le llevo para un caldo,
una gallinita tierna.


martes, 20 de diciembre de 2016

El niño no pasa frío (Glosa)


Va esta glosa en décimas pues ya se huele la Navidad...



Yo vengo de ver, Antón, 
un niño en pobrezas tales, 
que le di para pañales 
las telas del corazón. 
Lope de Vega


En un pesebre con paja
en medio de un buey y un burro
no se escucha ni un susurro
porque un niño se relaja.
Tiene la madre una alhaja
que guarda en su corazón
con mucha satisfacción,
y que es parte de su ser.
Antón, ¿la pudiste ver?
Yo vengo de ver, Antón.
*
Se acercaron los pastores
a ver al recién nacido,
llevando, muy protegido,
lo mejor de sus amores.
Luego llegaron señores
al Portal de los portales,
donde todos los mortales
llegan para ser salvados,
y vieron muy contrariados
un niño en pobrezas tales...
*
Al Niño-Dios pude ver
pues nació entre la pobreza,
y aunque es grande su nobleza
humilde ha querido ser.
Pero al ver a la mujer
con los problemas reales,
y los fríos naturales
en las noches del invierno;
tal fue el sentimiento interno
que le di para pañales...
*
Ahora no tiembla el niño
y sonríe complaciente,
bajo el gélido relente
se calienta con cariño...
Cubren su cuerpo lampiño
sentimientos de algodón,
que son una bendición.
Si con el frío se topan,
con cálido amor le arropan
las telas del corazón.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Bulle la sangre (adolescencia)





Ay, que canta la sangre si diluye,
diluye por mis venas lo que siente;
siente que a mí te acercas lentamente,
lentamente, y por tus caricias bulle.

Bulle haciéndose fuego, cuando fluye
y fluye por mi cuerpo y por mi mente;
mente y cuerpo embriagados dulcemente,
y dulcemente influye y contribuye.

Contribuye a sentir como yo siento
y siento mariposas muy felices,
muy felices, surcando un cielo azul.

Azul es el color de aquel momento,
momento que dejó sus cicatrices,
cicatrices que guardo en el baúl.

martes, 13 de diciembre de 2016

Tiempos de escuela





Sobre mi caballito de juguete,
vestido con el babi azul a rayas;
con libros, lapiceros y cuadernos,
que llevo en mi maleta de piel basta;
cabalgo hacia el colegio, a la aventura,
a estudiar con chavales y chavalas.
Sentado en un pupitre de madera,
me enseñan a escribir muchas palabras,
delante está la estufa ya encendida,
al fondo está colgada la pizarra.
Suena el timbre y nos vamos al recreo,
 jugamos con los cromos o las tabas,
 lo pasamos muy bien, ¡chachi-piruli!,
con amigos y fuera de la casa;
y vamos a la cola con un vaso
a que nos den la leche americana.
A Juan se le ha caído el cuarto diente,
nos dice que un ratón, bajo la almohada,
la otra noche escondió cuatro pesetas;
`¡qué guai!, todos reímos, ¡será magia!,
y esperamos que compre unos confites
de anís y de limón, de fresa y nata.
El tiempo se nos pasa súper rápido
y rápido volvemos a la carga;
después de divertirnos, entre bromas,
regresamos de nuevo a la enseñanza;
jugamos con aviones de  papel
y aprendemos con números la tabla…
Por la tarde, después de los deberes,
quedamos para vernos en la plaza...

martes, 6 de diciembre de 2016

Las trece rosas




Trece rosas cortadas sangran vida escarlata,
y derraman su aroma frente a un silente muro;
corren pétalos rojos hacia un negro futuro,
dejando una elegía, una triste sonata.

Trece rosas cortadas, con tijeras de plata,
por las manos crueles de un jardinero oscuro;
trece flores silvestres vestidas de aire puro,
han sido asesinadas con balas de hojalata.

Y en los campos de España lloran las amapolas
sobre trigales verdes, lloran lágrimas secas,
y callan ante el grito sordo de las pistolas.

Cuervos de tono añil cantan canciones huecas,
seguidos por el eco de violines y violas;
las trece bellas rosas se han quedado resecas.




lunes, 5 de diciembre de 2016

Excálibur


La magia me ha clavado en esta roca
y espero que me arranque el elegido,
a todo caballero se convoca
a jugar este juego divertido.

Aquí llegan de todos los lugares
señores y fornidos caballeros,
de todos, los mejores ejemplares,
seguidos por sus fieles escuderos.

Arturo, es un joven muy jovial,
amigo de Merlín, el viejo mago;
se aproxima a tirar, con un amago,
y a Excálibur libera de su mal.

Así empieza esta historia de noblezas,
de la Tabla Redonda y sus proezas.




jueves, 1 de diciembre de 2016

Dime...





Dime, niña preciosa, lo que te dice el viento
cuando baila en tu cuerpo con gentil movimiento
y te lleva el aroma de una tímida flor.
Dime, preciosa niña, si surra tonadas,
si te cuenta leyendas que no fueron contadas,
o te canta en secreto la canción del amor.
*
Niña preciosa dime lo que te dice el mar
al salir de tus ojos sin poderlos mirar,
provocando mareas de poemas mojados.
Preciosa niña dime si la voz de las olas
de poesía intangible, la oyen las caracolas,
si la guardan con celo bajo paños dorados.
*
Porque tienes la magia que tienen las estrellas
pintada en tu mirada, que mira cosas bellas,
latiendo con la vida tu propio corazón...
Y trémulas luciérnagas serpentean anhelos
en busca de un sendero, con creativos vuelos;
vuelan sobre los sueños con su luz y pasión.
*
Dime, niña preciosa, ¿quién te regala rosas,
robadas del jardín que plantaron las diosas,
y las pone en tu pelo junto a un rayo de sol?
Dime, preciosa niña, ¿quién camina contigo?
¿Quién te escribe poemas y también es tu amigo?
¿Quién te toca sonatas en tono Si bemol?
*

domingo, 27 de noviembre de 2016

El pirata y la sirena


Existió un pirata feo,
de los mares el más bravo,
llevaba parche en un ojo,
le llamaban Patapalo.
Navegaba por los mares,
a bordo de un viejo barco,
saqueando los navíos
que se encontraba a su paso.
Una sirena, inspirada, 
lanzaba al aire su canto
y el pirata, que la oía,
al punto quedó prendado.
Desde entonces no robó,
el bucanero bellaco,
halló el amor y la paz
en los besos de sus labios;
y compartió los tesoros
que arrebataran sus garfios.

Así vivieron felices
a lo largo de los años.
y comieron codornices...
Para ser un cuento clásico.

martes, 22 de noviembre de 2016

El gobierno del corazón



El corazón convocó a sentimientos y emociones para elegir quien le gobernara.
 El miedo apareció el primero y se coló dentro, sin que nadie lo viera, quedándose escondido y en silencio, agazapado en los pliegues del latido.

  El egoísmo entró por la fuerza, imponiendo su criterio: 
-¿Por qué compartir con los demás lo que puede ser solo mío? 
-¡Yo soy lo más importante! 
Sin saber que el ritmo de la vida es de todos y que los demás son tan importantes como él.

  La indiferencia empujó a la apatía, entrando las dos por inercia y, ya dentro, se acomodaron en un rincón, contagiando aburrimiento...

  El egoísmo llamó al odio y a la avaricia, nombrándoles ministros y, junto al ansia de poder, instalaron su dictadura.
  El amor está en la puerta esperando su momento, solo a veces entra tímidamente, pero el gobierno autoritario que el corazón sufre, le impide entrar con plenitud; sabe que el día que lo haga todos serán desterrados.
  El corazón anhela el gobierno del amor y todo su séquito de emociones altruistas y empáticas, pero el egoísmo, la indiferencia y el miedo, le tienen prisionero...
 Mas, cuando se libere, el amor será la ley, por lo que ésta quedará cumplida, y ante su faz se abrirán horizontes infinitos...

lunes, 14 de noviembre de 2016

De Calipso a Ítaca (Cadena de sonetos)

¡Gracias a la capitana y a toda la tripulación! Un placer hacer este trabajo con tan buenos poetas. Quedó de lujo.



Soneto 0
.
Hacia una larga y dura travesía
-desplegando su regia arboladura-,
sin saber a qué puerto arribaría,
zarpó la nave en pos de la aventura.
.
A capricho del viento navegaba,
pues el viento era el dios de su destino;
entre las tempestades le llevaba
a luchar por salvarse de su sino.
.
Las sirenas cantaron sus canciones
al reflujo que arrastran las mareas.
El cielo derramó constelaciones,
haciendo relumbrar las odiseas.
.
Después de sufrimientos y abordajes,
volvió a su playa envuelto en oleajes.
.
Carmen Aguirre
.
.
Soneto I
.
Hacia una larga y dura travesía,
al pairo, recogido todo trapo,
sin víveres, sin rol ni compañía
y el cuerpo lacerado y al solapo.
.
No es fácil escapar de Poseidón.
Atenea usa artes minuciosas,
pero me ha concedido protección
para surcar las cumbres espumosas.
.
Sabiendo que mi casa es acosada
y que a mi esposa atacan las rapaces,
hierve mi sangre, en furia declarada,
y no se arredrará ante los audaces.
.
Arremete feroz la noche oscura
desplegando su regia arboladura.
.
Inmaculada Nogueras M.
.
.

Soneto II
.
Desplegando su regia arboladura
nuestro barco despierta de su siesta,
de la mar enfrentamos la bravura
y del cielo la torva predispuesta.
.
Desteñían las luces los aperos,
crujía la madera quebrantada,
quedaron nuestros cuerpos prisioneros
guiados por la vela perforada.
.
Pusimos nuestra mira en los tesoros
más allá de las olas delincuentes
y, siendo bravos seres indoloros,
tendimos en la espuma nuevos puentes.
.
¡La sangre visitó la bizarría
sin saber a qué puerto arribaría!
.
Jsoe Batazos
.
.
Soneto III
.
Sin saber a qué puerto arribaría
vimos partir la nave de Odiseo,
huyendo de la Troya que aún ardía
por las azules aguas del Egeo.
.
A merced de los dioses vengativos
que dirimen, celosos, sus querellas,
los osados guerreros fugitivos
afrontamos los truenos y centellas.
.
Aguantamos los más negros presagios,
y se escuchan oráculos fatales
que advierten de hecatombes y naufragios
y de luchas sin fin, descomunales.
.
Sin miedo a la dudosa singladura,
zarpó la nave en pos de la aventura.
.
Mayka Fe
.
.
Soneto IV
.

Zarpó la nave en pos de la aventura.
Fui héroe cual hombre renacido,
ignoto de su viaje y desventura,
el piélago me espera estremecido.
.
Los peligros acechan mi valor,
mil truenos, mil hechizos, mil sirenas
mostraban sus entrañas sin rubor,
besaban con ternura mis cien penas.
.
El regreso se torna harto espinoso,
naufragios, emboscadas y prisiones
marcáronme el trayecto más ruinoso,
torcieron navegando mis renglones,
.
La barcaza que a mí me bautizaba
a capricho del viento navegaba.
.
Butterfly
.
.
Soneto V
.
A capricho del viento navegaba,
las sirenas prendaban con sus cantos
el amor que yo exiguo rechazaba
y el poder que ofrecían sus encantos.
.
Hubo dioses que nunca me quisieron,
y ciego es Polifemo por mi audacia;
las tormentas a mí me persiguieron,
desatando en los mares mi desgracia,
.
hechiceras que quitan la razón,
pues quieren acabar su soltería;
desoyendo el latir del corazón
le devuelvo a la mar mi fantasía.
.
Mas no alcanzó la muerte su camino
pues el viento era el Dios de su destino.
.
Mayu Redondo
.
.
Soneto VI
.
Pues el viento era el dios de su destino,
el mismo que me llena de victorias,
y tienen el sabor del don divino
los triunfos que me cubren con sus glorias.
.
No vuelo sobre nubes de algodones
pues debo de luchar con valentía,
tratando de cuidar mis emociones,
mostrando sensatez y gallardía.
.
Yo vivo mi aventura sobre el fuego
y enfrento a los peligros con coraje,
disfruto de la guerra y del sosiego;
soy príncipe con sangre de un salvaje.
.
Y flores a la ninfa que yo amaba
entre las tempestades le llevaba.

.
Poly Gomez Flores
.
.
Soneto VII
.
Entre las tempestades le llevaba,
el mar, salpicaduras de las olas,
a la vela y la quilla que intimaba,
al estruendo escondido en caracolas.
.
Revivo los segundos de la dueña
de mi anhelo y el beso que lo impulsa.
El velero se aviva y, como enseña,
el navío se orienta y se propulsa.
.
El miedo se presenta en un instante,
me repito a mí mismo: "es pasajero";
el valor sobresale fulgurante
y reviste el añil aventurero.
.
Y el amor precipita al peregrino
a luchar por salvarse de su sino.

.
Ramona Gil
.
.
Soneto VIII
.
A luchar por salvarse de su sino,
rezaba en la odisea portentosa...
Hay cíclopes borrachos por el vino
y ninfas de pasión muy venenosa.
.
Silba el viento en las cuerdas de la nave
y las olas se erizan a su paso,
mi astucia, para el éxito, es la llave,
pero ronda el peligro y el fracaso.
.
En Ítaca, el hogar, vive mi amada,
rodeada de muchos pretendientes,
tejiendo está un tapiz, ilusionada,
dando largas a tantos oponentes.
.
Mientras tanto, hechizando corazones,
las sirenas cantaron sus canciones.
.

Carlos Elpoetaartesano
.
.
Soneto IX
.
Las sirenas cantaron sus canciones
para hacer placentero el largo viaje,
me hicieron presentir las emociones
que habría de vivir junto al pasaje.
.
Las dejamos atrás y, sorprendida,
vi a un cíclope mirar, con su ojo abierto,
con mirada brillante y encendida,
a nuestra débil nave en mar desierto.
.
Yo me puse a gritar, y a mi locura
apareció Odiseo poderoso,
nos ayudó a seguir sin desventura
y se prendó de mí, fue tan hermoso...
.
- ¡Ayúdame a salvarme, si deseas,
al reflujo que arrastran las mareas! -.
.
Mª Jesús Vivas Albo
.
.
Soneto X
.
Al reflujo que arrastran las mareas
zarpé con mi fragata hacia la mar,
arredrado por góndolas aqueas
que buscaban sus penas vindicar.
.
Huí a la bella isla gravitante
de Eolia -donde Eolo me esperaba-,
un muro indestructible y rutilante
de marmóreo bronce la acotaba.
.
Bien recibida fue mi aparición,
gran familia tenía don Eolo;
le amparaban la flauta de Tritón
y el viento de Cronido desde el polo.
.
Al partir resonaron mil trombones,
el cielo derramó constelaciones.
.
Bruno Nash Arias
.
.
Soneto XI
.
El cielo derramó constelaciones
brillantes como el sol de mediodía,
Elena me lanzó sus maldiciones
buscando acreditarse mi agonía.
.
Me lanzaron las ninfas sus agüeros
mostrándose tan bellas cual la luna,
admito que perdí muchos guerreros
que fueron a jugarse su fortuna.
.
Mas yo seguí luchando con mi armada
venciendo al enemigo en los “marullos”,
mientras tanto mi musa más soñada,
celosa me dormía en sus arrullos.
.
Vomitaban vapor las chimeneas,
haciendo relumbrar las odiseas.
.
Luis Salvador Trinidad

.
.
Soneto XII
.
Haciendo relumbrar las odiseas,
rozando el corazón del infinito,
al filo del abismo mis ideas
por los mares buscando lo no escrito.
.
Con mi gente he vivido con la muerte
si lo inmenso cultiva la ignorancia,
tan pequeña la gloria la convierte
que en este viaje aumenta su distancia.
.
¡Más cíclopes, sirenas, vengan vientos!
si nada ante mi mente es invencible,
pronto toman las riendas mis inventos
logrando ante su fuerza lo imposible.
.
Penélope es el fin de mis bagajes,
después de sufrimientos y abordajes.
.
Juan Risueño
.
.
Soneto XIII
.
Después de sufrimientos y abordajes
el cuerpo derretido por el helio
dispuesto en algas muertas y cordajes
al pie de un sol de nácar en su afelio.
.
Asido entre lotófagos y brujas,
esfinges cimarrones y rubíes
de un tiempo que se cuenta por burbujas
en míticas ciudades de alhelíes.
.
Espera en la emergencia y en el astro
que empuja este vagar contradictorio
en pos de una memoria de alabastro
de múltiples naufragios, lo ilusorio.
.
Más tarde galeote sin ropajes
volvió a su playa envuelto en oleajes.
.
Enrique Sabaté
.
.
Soneto XIV
.
Volvió a su playa envuelto en oleajes
el barco con salitre en el costado,
sin joyas, sin monedas, sin encajes,
con todo el esqueleto magullado.
.
Al fin, bajo los pies, el padre suelo
lamía los cordones de mis botas,
al fin el conocido y vasto cielo
cubría el sinsabor de las derrotas.
.
Mas la traición dormía con los míos;
por ella, por mi hacienda, por mi honor,
volví a luchar con renovados bríos
y obtuve la victoria y el amor.
.
La sangre desterró la tiranía
hacia una larga y dura travesía.
.

.

martes, 12 de julio de 2016

SURCOS EN MIS ENTRAÑAS




¿Por qué te escondes?, 
¿por qué te callas?. 
Soy un buscador ciego, 
dime dónde te hallas. 

Te busqué en las piedras, 
te busqué en los montes,
te busqué por las veredas, 
en todos los horizontes 
y en todas las riberas. 

Te busqué en los átomos, 
también en las estrellas,
te busqué en los llantos 
y las alegrías nuevas.

Mas cuando abatido caí 
y te dejé de buscar, 
en el centro de mi ser vi 
la huella de tu caminar. 

Y entonces te busqué ahí, 
en el centro de mi latir, 
en él yo me sumergí, 
y en él te empecé a encontrar.

Pero insisto, 
¿por qué te escondes?, 
¿por qué te callas?,
¿dónde guardas tus palabras? 
esas con las que labras 
surcos en mis entrañas.

jueves, 7 de julio de 2016

ROSAS Y ESPINAS






Rosa de mis vientos fuiste,
brújula de mis libres pasos,
marcando un horizonte de sueños,
mapa de mis indecisiones
repleto de sendas y caminos.
La sonrisa en tu mirada
fue faro de mi navío sin rumbo,
y tus besos, puerto para mis ansias.
El aroma de nuestro amor
fue fragancia de rosas,
de esas rojas y olorosas.

Luego vinieron las Espinas
con sus cuerpos punzantes,
arañando emociones,
pinchando sentimientos.
Vino la niebla de las dudas
ocultando certezas
y el horizonte se hizo invisible,
opaco a las caricias.
Y aquí estoy, sin rumbo
y más perdido que nunca.