lunes, 8 de mayo de 2017

Madre, tú eras la fragancia…




Esa cocina de leña,
donde hacías el cocido,
la rescato del olvido,
con tu carita risueña...

Esa atmósfera hogareña
es un recuerdo florido
que se mete en mi latido
con su nostalgia norteña;

y el corral con las gallinas
y aquel gallo pendenciero;
y aquel pozo casi en ruinas

con la garrucha de acero,
espejo de mis retinas
que reflejaba al caldero...

Madre, tú eras la fragancia
de la casa de mi infancia.







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