sábado, 30 de junio de 2012

La rosa que tu mirabas



La rosa que tú mirabas,
la que yo te regalé,
la última que el rosal daba
en ese verano cruel.

Geranios y trepadores,
petunias y pasiflora,
que se han ido sus amores
y una gran tristeza aflora.

 ¡Ay, cuánto te quise madre!, 
 no te lo supe decir,
 te fuiste pronto con padre,
 mas  te pude despedir.

Seca se quedó la rosa,
todo el patio enmudeció,
era roja y olorosa
cuando mi madre murió.

 La miraba a su manera,
con ternura y con candor,
cual si aquella rosa fuera
para ella la última flor.

Yo, en mi alma, guardo su olor...






Tu santa madre fue rosa,
que ha impregnado de perfume
todo el amor que rebosa,
¡Por "su niño" ella presume!
El cielo donde reposa,
esta frase lo resume...
su poeta en alma hermosa,
el alma y su olor acune.

Improvisado hermano para ti con toda mi gratitud por compartir ¡Tan bellísimo poema! 

Muchas gracias amigo Isidoro por este regalo improvisado, muchas gracias amigo toledano !!!
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