martes, 19 de junio de 2012

CAMINABAS BIEN DESPACIO


Caminabas bien despacio
con las migas en las manos
que lentamente esparcías,
los pájaros que venían
esas migas se comían
y se marchaban volando.
Como te recuerdo padre
cuando se acercan los pájaros,
esos gorriones que juegan
y me recuerdan canciones
que tarareaban tus labios.
Te fuiste sin despedirte,
es algo que no me extraña,
pero me duele en la entraña
que se apagara tu voz.
Aún te llevo muy dentro,
allí donde vive Dios.






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