domingo, 3 de julio de 2016

LA NEVADA MÁS GRANDE





Hablaban en el corro los viejos de mi pueblo, contaban historias de sus años mozos, mentiras y verdades decoradas para parecer más contundentes.
Empezaron a discutir sobre quien había vivido la nevada más grande y cada uno contó su gran nevada, cada cual más extraordinaria.
Pedro el más viejo (famoso por sus mentiras), con voz queda y con un cigarro colgando de la boca, se rascó la boina y contó:
-Hace ya bastantes años fui con mi burro al campo a buscar leña y, cuando llevaba un buen trecho andado, empezó a nevar;  yo pensaba que pararía, y seguí caminando con el burro pues necesitaba la leña, esperando encontrar algún tronco.
Llevaba un buen rato caminando y, de repente, me di cuenta de que todo estaba tapado por la nieve y no reconocía ningún sitio. Empecé a preocuparme pues se metía la noche y estaba perdido. Proseguí hasta que vi, allí en medio de la nada, sobresaliendo de la nieve, una cruz de hierro y me dije: -ataré aquí el burro y pasaremos la noche, a ver si por la mañana se ven las cosas de otra manera, así lo hice y allí pasamos la noche.
Por la mañana, cuando me desperté, me quedé muy sorprendido porque lucía el sol y ya no había nieve, toda se había derretido; allí estaba yo al lado de la iglesia del pueblo empapado, pero no veía a mi burro, entonces preocupado miré hacia arriba y para mi sorpresa, allí estaba, el burro, colgado de la cruz de hierro de la torre...  Todos se desternillaron de risa...


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