domingo, 19 de febrero de 2012

La mujer y el mar





El mar y su canto de siglos seduce mis oídos
y mi espíritu vuela por encima de sus olas
al ritmo de las gaviotas,

vislumbrando un mundo de armonía
que se pierde en la memoria del hombre...
Y tú mujer,
tan cerca y tan lejos siempre,
pasas por mis sueños sin detener tu paso,
pero te amo así, libre,
¿como podría yo detenerte?
¿acaso se puede encerrar el mar en un vaso?
Llévate mi canto y recuérdalo
como una melodía en el camino,
pues yo también voy de paso.




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