lunes, 5 de junio de 2017

Dinero





No siempre el hombre pobre es un ladrón,
ni siempre es el ladrón un hombre rico.
El pez grande se come siempre al chico,
y los más chicos comen al grandón.

Es el dinero una tentación;
si alguien llega a dudar, lo ratifico,
puede hacer un letrado de un borrico,
y hacer del perdedor un campeón.

Mas no puede comprar la dignidad
ni el genio ni el talento ni la brisa
pero puede comprar la vanidad.

No pongas en riquezas tanta prisa,
no siempre te darán felicidad,
no pierdas por su logro tu sonrisa.

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