lunes, 25 de enero de 2016

A MI ABUELA


Su fuerza nunca reniega 
de penas y sinsabores,
ojos que vieron amores 
aunque se quedara ciega…

Se encargó de sus seis hijos 
ella sola, sin mi abuelo,
ya que él se marchó hacia el cielo 
cuando ellos eran bien chicos.

A que yo plantara un árbol
mi abuela me llevó un día,
mientras su voz me decía :
"Arbolito yo te planto…"
 Yo a la vez lo repetía…

"Arbolito yo te planto,
quisiera verte crecer,
me darás hermosos frutos
y yo los vendré a coger.
En tierra ya estás plantado,
arbolito bello y dócil,
por este pequeño niño, 
José Carlos Vara López”.

El árbol quedó plantado 
junto al calor de tus versos,
en mi interior ha agarrado 
y han brotado sentimientos.
Tú sembraste la poesía 
en mi corazón de niño,
 desde aquí, abuela querida, 
yo te mando mi cariño.
Sigo viendo tu semblante 
lleno de luz y de calma,
tu mirada, ya distante, 
ve con los ojos del alma.
No leías, no escribías, 
los poemas recitabas,
algunos de tu autoría, 
que en la memoria guardabas.
Me fascinaba escucharte, 
volaba por tus palabras,
me sonaban a puro arte 
junto al saber de tus canas.

Aunque lejos tu calor,
siguen subiendo las llamas,
sigue caliente tu amor,
 ardiendo por quienes amas.
Publicar un comentario